Historia
Una de las necesidades que era fundamental satisfacer, era la de crear un lugar donde la calidad de los alimentos fuera superior y se hiciera de la comida un placer, educando a la clientela en estos aspectos. Un restaurante donde se pudiera llevar a cabo todo tipo de reuniones, con la atención, tranquilidad e intimidad que este tipo de encuentros requiere, disfrutando de una exquisita comida y un ambiente agradable.
Evaristo Ríos López, Fundador del restaurante La Pampa, vislumbró estas nuevas necesidades y comprendió la necesidad de crear este tipo de restaurante, un lugar especializado en la elaboración de carnes a la brasa, en el que se pudiera disfrutar del sabor de una carne de gran calidad, acompañada de un buen vino y por supuesto, todo esto rodeado de un ambiente acogedor y tranquilo.
Durante estos años, hemos crecido junto a nuestra clientela satisfaciendo las necesidades.
La muerte de Evaristo, en 1997, supuso una lamentable perdida para el negocio y un duro golpe a nivel emocional, aun a pesar de ello, su esposa, Isabel Asenjo Romera, que había trabajado a su lado para levantar este negocio durante todos estos años, quiso seguir conservando el sueño de su marido y continuar manteniendo el nivel logrado hasta entonces en todos los aspectos, añadiendo aquellos avances que con el paso del tiempo, ha ido requiriendo el restaurante, adaptándose a los nuevos tiempos.

